Y se acumula. Día tras día. Semana tras semana.
Esos 3-4 litros que tu cuerpo debería eliminar cada 24 horas se quedan estancados en el abdomen, en las piernas, en la cara — en cualquier parte donde la gravedad y los tejidos lo permitan.
Los desechos que tus células producen durante la noche siguen ahí al mediodía. A la hora de cenar. Mientras intentas dormir.
- Por eso te levantas hinchado/a
- Por eso se te inflaman los tobillos
- Por eso aparece la celulitis
- Por eso te sientes cansado/a y con la cabeza nublada
Tus células están literalmente flotando en sus propios desechos — y tu cuerpo no los puede eliminar.
Cuanto más tiempo pasa, peor se vuelve. Más congestión. Más inflamación. Más presión sobre un sistema que ya está saturado.
Hinchazón
Piernas pesadas
Celulitis
Cabeza nublada y cansancio
Rigidez matinal